Blog

VIVIR EN UN PISO COMPARTIDO 

 

¡Hola a todos! ¿Qué tal?

Me llamo Anna, soy de Italia, y hoy quiero contaros mi experiencia compartiendo piso con otros estudiantes de español durante un año.

Empecemos por el principio… ¿por qué decidí vivir en un piso compartido?

La respuesta es sencilla: me imaginaba cenar con los compañeros de piso, ver partidos deportivos en el salón, celebrar las ocasiones especiales juntos y cosas así. Siempre he pensado que una experiencia de convivencia con gente internacional sería muy enriquecedora desde el punto de vista personal: aprender a seguir las normas de convivencia, abrir la mente y mejorar las relaciones sociales.

 

Esto es exactamente lo que pasó.

 

Cuando llegué a Madrid a estudiar español no conocía a nadie. Era la primera vez que estaba sola en una ciudad tan grande y me preocupaba un poco no tener amigos.

Decidí alojarme en un piso compartido con otros estudiantes e inmediatamente entendí que había tomado la mejor decisión.

 

Existen muchísimas opciones de alojamiento en la ciudad, como Student Accommodation in Madrid. Yo encontré el mío en la página de alojamientos para estudiantes de AIL Madrid. Después de mirar muchas opciones, me ayudaron a decidir factores como las buenas reseñas o la localización de los pisos.

En mi piso éramos cuatro: dos chicas y dos chicos de diferentes partes del mundo. La verdad es que nos llevamos bien desde el primer día.

 

Aprender a convivir con ellos fue sencillo. Todos querían aprender el español, conocer gente, hacer nuevos amigos y vivir experiencias divertidas.

Hablar entre nosotros me ayudó muchísimo a mejorar mi español. Si practicas divirtiéndote, aprendes mucho más rápido.

Una cosa que noté fue que en muy poco tiempo me volví más madura y responsable. Aprendí a cuidar de mis cosas, a hacer mi propia comida, a lavar mi ropa, a mantener ordenados mi espacio privado y los espacios compartidos.

 

En mi piso los gastos (que suelen incluir gas, luz, agua, WIFI y un teléfono fijo) estaban incluidos, pero muchas veces no es así, y en este caso poder compartirlos con los compañeros de piso es sin duda una ventaja. Los alojamientos de AIL Madrid también incluyen toallas, sábanas, productos básicos de limpieza, y un servicio de limpieza semanal en los espacios de vida compartidos. Compartir gastos ayuda mucho cuando eres joven y no tienes mucho dinero, especialmente en las grandes ciudades donde el coste de la vida es un poco más alto que en otros lugares.

Como ya he dicho, vivir en un piso compartido es mucho más que ahorrar: te enseña a respetar al otro, a conocer otros puntos de vista, entender que todos somos diferentes y vivimos de diversas maneras y, por último, pero no menos importante, te permite hacer nuevos amigos, hablar otros idiomas y divertirte.

 

Espero que este artículo te haya servido de ayuda y ¡hasta luego!

 

LEAVE A COMMENT

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Velázquez Español para Extranjeros
Puedes comunicarte conmigo por Whatsapp y atenderé tu consulta.